Mundo Libre Digital

"Para que una nación ame la libertad basta con que la conozca, y para que sea libre basta con que lo desee." Lafayette

REGENERACIÓN DEMOCRÁTICA, por Jesús Nava

Filed under: SANTO Y SEÑA — 15 October, 2007 @ 16:48

“Me temo que una gran parte de los que se autodenominan demócratas no tienen la misma concepción de la democracia que yo. Parece como si todo el asunto se redujera a combatir los partidos y el sistema partitocrático, en vez de construir y generar un sistema democrático, e infundir o difundir el espíritu de la democracia entre la gente más sensata. Yo me dirijo a cualquier persona amante de la libertad y con un mínimo de empatía hacia los más humildes. El trigo aquí son los demócratas y la cizaña los antidemócratas. Mis enemigos no son ni los socialistas ni los conservadores ni los nacionalistas, sino los que se oponen a la soberanía del pueblo y a su libertad. No voy contra ningún partido, sino que veo más lejos que ellos, y ninguna ambición ni corruptela me nubla la visión. Quiero el bien de mi país, que incluye mi propio bien, y todos los que se oponen a la libertad democrática, por el contrario, quieren únicamente su propio bien y se oponen al bien público y común”.

* * * * * *

Estoy de acuerdo con quienes dicen -aunque no estoy seguro de compartir sus motivos para decirlo- que limitarse a criticar el sistema y a los ciudadanos no nos llevará a ningún sitio.

La forma de gobierno vigente en España es una oligocracia (poder político en manos de unos pocos), no una autocracia (dictadura unipersonal) ni un totalitarismo. Y tenemos muchas libertades civiles, incluso algunas políticas, pero no tenemos la más mínima democracia. Por eso dije alguna vez que este sistema es tan endiabladamente falso que va a generar mucha polémica incluso entre aquellos que luchan sinceramente por la libertad.

Niño geopolitico mirando el nacimiento del hombre nuevo, por Dalí (1943).

A mí me gustaría saber, simplemente, cuántos de ellos luchan también por la democracia. Porque no es lo mismo independencia que libertad, ni libertad que democracia. Cuando se logre, mediante el arte de ser libre, que nuestro país tenga libertad democrática, se habrá cumplido mi objetivo político.

Porque entiendo por democracia, el autogobierno del pueblo, y cuando la mayoría es razonable y justa (la educación tiene mucho que ver aquí), el poder del pueblo crea instituciones públicas libres que garantizarán, bajo la mirada vigilante de los ciudadanos, la libertad para todos.

Me temo que una gran parte de los que se autodenominan demócratas no tienen la misma concepción de la democracia que yo. Parece como si todo el asunto se redujera a combatir los partidos y el sistema partitocrático, en vez de construir y generar un sistema democrático, e infundir o difundir el espíritu de la democracia entre la gente más sensata.

Yo me dirijo a cualquier persona amante de la libertad y con un mínimo de empatía hacia los más humildes. El trigo aquí son los demócratas y la cizaña los antidemócratas. Mis enemigos no son ni los socialistas ni los conservadores ni los nacionalistas, sino los que se oponen a la soberanía del pueblo y a su libertad.

No voy contra ningún partido, sino que veo más lejos que ellos, y ninguna ambición ni corruptela me nubla la visión. Quiero el bien de mi país, que incluye mi propio bien, y todos los que se oponen a la libertad democrática, por el contrario, quieren únicamente su propio bien y se oponen al bien público y común.

Creo, por lo tanto que, cuantos nos sentimos demócratas, primero debemos ponernos de acuerdo en qué entendemos por democracia; después, investigar qué caminos conducen a ella; y, por último, qué estamos dispuestos a hacer para alcanzarla.

No podría decir si hay muchos o pocos españoles dispuestos a sangrar por los derechos democráticos. No lo sé. Aunque el número de voluntades que hemos logrado aunar en la ALCD, sólo a través de Internet, pero entre internautas y escritores que se suponen muy sensibilizados por estos asuntos, no parece augurar un porvenir ilusionante para la democracia.

Desde luego, los caminos para llegar a la democracia -que no vendrá de la mano de élites, intelectuales o tiranos, pero tampoco de los partidos actuales ni de la masa apática y conformista- son infinitos, pero ninguno fácil, sobre todo cuando el pueblo no suspira más que por tranquilidad privada, dinero y deportes. Esto no es criticar a los españoles, sino verlos como son.

Aún así, insisto: he tomado partido por la felicidad del pueblo. Y a ello me voy a dedicar. Sin ninguna esperanza de éxito. Pero el éxito siempre me ha importado poco. Sólo aspiro a cumplir con mi deber. Y predicaré como filósofo o simple ciudadano, sólo o acompañado, a tiempo y a destiempo, escuchen o dejen de escuchar, esa buena noticia o “evangelio” que, según Thomas Paine, es la democracia representativa, “algo tan nuevo y tan trascendentalmente sin igual, en el mundo europeo, que el nombre de revolución disminuye su carácter, pues se eleva hasta una regeneración del hombre”.

A esa regeneración me refiero yo.

“Digo el primordial santo y seña, hago el signo de la democracia. No aceptaré nada que no sea ofrecido a los demás en iguales condiciones.” WALT WHITMAN

1 comentario »

  1. Filosofía Digital » REGENERACIÓN DEMOCRÁTICA, por Jesús Nava:

    [...] VER TEXTO COMPLETO EN MUNDO LIBRE DIGITAL [...]

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Escriba su comentario.

Line and paragraph breaks automatic, e-mail address never displayed, HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

(required)

(required)