LA FRUGALIDAD Y LA DISPOSICIÓN AL LUJO, por Thomas Jefferson
“Me atrevo a pensar que la destrucción de nuestro crédito nos será favorable. No veo ninguna otra cosa que pueda detener nuestra disposición al lujo, e impedir que se modifiquen las únicas actitudes capaces de preservar el gobierno republicano. Como es imposible impedir el crédito, el mejor modo de prevenir sus perniciosos efectos sería permitir al acreedor una recuperación instantánea. Esto implicaría convertir las compras a crédito en compras en efectivo. Los hombres verían pintada entonces una cárcel sobre todo cuanto deseen pero no puedan comprar en efectivo. La extravagancia que se ha apoderado de nuestros conciudadanos me parece un mal aún más dañino que la fuerza del conservadurismo durante la guerra. Y lo es tanto más cuanto que el ejemplo lo dan los mejores y más amables temperamentos entre nosotros. Si apareciese un misionero que hiciera de la frugalidad la base de su sistema religioso, y recorriese la tierra predicándolo como único camino para la salvación, me adheriría a su escuela, aunque no suelo sentirme inclinado a buscar la religión fuera de los dictados de mi propia razón y de los sentimientos de mi corazón.”
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LA TENDENCIA AL LUJO PODRÍA DESTRUIR LAS ACTITUDES CIUDADANAS QUE PRESERVAN EL GOBIERNO REPUBLICANO
La reputación americana en Europa no es de las que permitan sentir orgullo a sus ciudadanos. Dos cosas se nos achacan especialmente: el impago de nuestras deudas y la falta de energía de nuestro gobierno. Una y otra desaniman a quienes podrían establecer vínculos con nosotros.
Me atrevo a pensar que la destrucción de nuestro crédito nos será favorable. No veo ninguna otra cosa que pueda detener nuestra disposición al lujo, e impedir que se modifiquen las únicas actitudes capaces de preservar el gobierno republicano. Como es imposible impedir el crédito, el mejor modo de prevenir sus perniciosos efectos sería permitir al acreedor una recuperación instantánea. Esto implicaría convertir las compras a crédito en compras en efectivo. Los hombres verían pintada entonces una cárcel sobre todo cuanto deseen pero no puedan comprar en efectivo. (más…)






![El buen gobernante debe guardarse de los partidos, tanto si son audaces como astutos, porque siempre acaban saqueando las arcas del Estado en provecho propio y de sus partidarios. [Obra: El saqueo de Roma.]](http://www.filosofiadigital.com/wp-content/uploads/2007/02/saqueo-de-roma-fd.jpg)

