Mundo Libre Digital

"Para que una nación ame la libertad basta con que la conozca, y para que sea libre basta con que lo desee". Lafayette

LA FRUGALIDAD Y LA DISPOSICIÓN AL LUJO, por Thomas Jefferson

Categoría: ABECÉ DE LA DEMOCRACIA — May 21, 2012 @ 9:20 pm

“Me atrevo a pensar que la destrucción de nuestro crédito nos será favorable. No veo ninguna otra cosa que pueda detener nuestra disposición al lujo, e impedir que se modifiquen las únicas actitudes capaces de preservar el gobierno republicano. Como es imposible impedir el crédito, el mejor modo de prevenir sus perniciosos efectos sería permitir al acreedor una recuperación instantánea. Esto implicaría convertir las compras a crédito en compras en efectivo. Los hombres verían pintada entonces una cárcel sobre todo cuanto deseen pero no puedan comprar en efectivo. La extravagancia que se ha apoderado de nuestros conciudadanos me parece un mal aún más dañino que la fuerza del conservadurismo durante la guerra. Y lo es tanto más cuanto que el ejemplo lo dan los mejores y más amables temperamentos entre nosotros. Si apareciese un misionero que hiciera de la frugalidad la base de su sistema religioso, y recorriese la tierra predicándolo como único camino para la salvación, me adheriría a su escuela, aunque no suelo sentirme inclinado a buscar la religión fuera de los dictados de mi propia razón y de los sentimientos de mi corazón.”

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LA TENDENCIA AL LUJO PODRÍA DESTRUIR LAS ACTITUDES CIUDADANAS QUE PRESERVAN EL GOBIERNO REPUBLICANO

La reputación americana en Europa no es de las que permitan sentir orgullo a sus ciudadanos. Dos cosas se nos achacan especialmente: el impago de nuestras deudas y la falta de energía de nuestro gobierno. Una y otra desaniman a quienes podrían establecer vínculos con nosotros.

Una casa de campo.

Me atrevo a pensar que la destrucción de nuestro crédito nos será favorable. No veo ninguna otra cosa que pueda detener nuestra disposición al lujo, e impedir que se modifiquen las únicas actitudes capaces de preservar el gobierno republicano. Como es imposible impedir el crédito, el mejor modo de prevenir sus perniciosos efectos sería permitir al acreedor una recuperación instantánea. Esto implicaría convertir las compras a crédito en compras en efectivo. Los hombres verían pintada entonces una cárcel sobre todo cuanto deseen pero no puedan comprar en efectivo. (más…)

GOBIERNO REPRESENTATIVO Y PRINCIPIO DE RESPONSABILIDAD, por M. Robespierre

Categoría: ABECÉ DE LA DEMOCRACIA — May 21, 2012 @ 9:00 pm

“La nación entera tiene el derecho de conocer la conducta de sus mandatarios.  Sería necesario, si fuera posible, que la asamblea de delegados del pueblo deliberase en presencia del pueblo entero. Ante la mirada de un número tan grande de testimonios, ni la corrupción, ni la intriga, ni la perfidia osarían mostrarse. Sólo se consultaría a la voluntad general; sólo se atendería a la voz de la razón y del interés general. Un pueblo cuyos mandatarios no deben dar cuenta de su gestión a nadie, no tiene constitución. Un pueblo cuyos mandatarios sólo rinden cuentas a otros mandatarios inviolables, no tiene constitución. Si éste es el sentido que se le confiere al gobierno representativo, confieso que adopto todos los anatemas pronunciados contra él por Jean-Jacques Rousseau. La posteridad se asombrará de la despreocupación con la que una gran nación ha soportado estas cobardes y groseras maniobras que comprometen a la vez su dignidad, su libertad y su salvación.”

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Hay dos especies de responsabilidades: una se puede llamar moral y la otra, física.

SI FUERE POSIBLE, SERÍA NECESARIO QUE LA ASAMBLEA DE DELEGADOS DEL PUEBLO DELIBERASE EN PRESENCIA DEL PUEBLO ENTERO.

La primera consiste principalmente en la publicidad. Pero, ¿es suficiente que la constitución asegure la publicidad de las operaciones y de las deliberaciones del gobierno? No. Además hay que darle la mayor extensión posible.

Apertura de los Estados Generales (5 de mayo de 1789).

La nación entera tiene el derecho de conocer la conducta de sus mandatarios.  Sería necesario, si fuera posible, que la asamblea de delegados del pueblo deliberase en presencia del pueblo entero. Un edificio vasto y majestuoso, abierto a 12.000 espectadores, debería ser el lugar de sesiones del cuerpo legislativo. Ante la mirada de un número tan grande de testimonios, ni la corrupción, ni la intriga, ni la perfidia osarían mostrarse. Sólo se consultaría a la voluntad general; sólo se atendería a la voz de la razón y del interés general. (más…)

HAY ALTERNATIVAS, por Noam Chomski

Categoría: DERECHO Y JUSTICIA — May 20, 2012 @ 7:51 pm

“Existe un cambio real de poder: hay un desplazamiento del poder del pueblo trabajador de las distintas partes del mundo hacia una enorme concentración de poder y riqueza. El sistema mundial se está dividiendo en dos bloques: la plutocracia, un grupo muy importante, con enormes riquezas, en una sociedad global en la cual el crecimiento -que en una gran parte es destructivo y está muy desperdiciado- beneficia a una minoría de personas extraordinariamente ricas, que dirigen el consumo de tales recursos. Y por otra parte existen los “no ricos”, la enorme mayoría, referida en ocasiones como el “precariado” global, la fuerza laboral que vive de manera precaria, entre la que se incluye mil millones de personas que casi no alcanzan a sobrevivir. Estos desarrollos no se deben a leyes de la naturaleza o a leyes económicas o a otras fuerzas impersonales, sino al resultado de decisiones específicas dentro de estructuras institucionales que los favorecen. Es importante, por lo tanto, acentuar que hay alternativas”.

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En 1978 el presidente del sindicato más poderoso de Estados Unidos, Douglas Fraser, de la federación de los trabajadores de la industria del automóvil United Auto Workers (UAW) condenó a los “dirigentes de la comunidad empresarial” por haber “escogido seguir en tal país la vía de la guerra de clases (class war) unilateral, una guerra de clases en contra de la clase trabajadora, de los desempleados, de los pobres, de las minorías, de los jóvenes y de los ancianos, e incluso de los sectores de las clases medias de nuestra sociedad”. Fraser también los condenó por haber “roto y descartado el frágil pacto no escrito entre el mundo empresarial y el mundo del trabajo, que había existido previamente durante el periodo de crecimiento y progreso” en el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial conocido comúnmente como la “edad dorada” del capitalismo (de Estado).

El reconocimiento de la realidad por parte de Fraser fue acertado aunque tardío. Lo cierto es que los dirigentes empresariales y sus asociados en otros sectores de las élites dominantes estaban constantemente dedicados a una siempre presente guerra de clases, que se convirtió en unilateral, sólo en una dirección, cuando sus víctimas abandonaron tal lucha. Mientras Fraser se lamentaba el conflicto de clases se iba recrudeciendo, y desde entonces ha ido alcanzando unos enormes niveles de crueldad y salvajismo en Estados Unidos que, al ser el país más rico y poderoso del mundo y con mayor poder hegemónico desde la Segunda Guerra Mundial, se ha convertido en una ilustración significativa de una tendencia global. (más…)

EL IGUALITARISMO Y LA CORRUPCIÓN DE LA DEMOCRACIA, por Montesquieu

Categoría: ABECÉ DE LA DEMOCRACIA — May 13, 2012 @ 2:06 pm

“El principio de la democracia se corrompe, no sólo cuando se pierde el sentido de la igualdad, sino también cuando se radicaliza el sentido de la igualdad extrema. El pueblo, al querer ejercer las funciones de los magistrados, deja de respetarlos. A todos les gustará esta licencia; no tendrán sumisión ante nadie. Y las buenas costumbres, el amor al orden y la virtud, desaparecerán. El pueblo cae en esta desgracia, cuando aquellos en quienes confía tratan de corromperlo para ocultar de este modo su propia corrupción. Para que el pueblo no vea su ambición, no le hablan más que de su grandeza; para que no se dé cuenta de su avaricia, halagan sin cesar la del pueblo. La corrupción aumentará en los corruptores, pero también en los que ya están corrompidos. El pueblo se repartirá los fondos públicos, y, del mismo modo que ha unido a su pereza la gestión de los asuntos, querrá unir a su pobreza las diversiones del lujo. Pero con su pobreza y su lujo, no habrá para él más que un objetivo: el tesoro público. No habremos de asombrarnos de que los votos se den por dinero. No se puede dar mucho al pueblo sin sacar aún más de él, pero de hacerlo hay que derribar el Estado. Cuanto más parezca beneficiarse de su libertad, más próximo está el momento en que habrá de perderla. Surgen entonces pequeños tiranos que tienen los vicios de uno solo, y pronto se hace insoportable lo que resta de libertad: surge un único tirano, y el pueblo lo pierde todo, hasta las ventajas de su corrupción.”

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La corrupción de cada Gobierno empieza casi siempre por la de sus principios.

UNA DEMOCRACIA DEGENERA CUANDO LOS GOBERNANTES TRATAN DE CORROMPER AL PUEBLO, COMPRANDO SUS VOTOS CON LOS FONDOS PÚBLICOS, PARA OCULTAR DE ESTE MODO SU PROPIA CORRUPCIÓN

El principio de la democracia se corrompe, no sólo cuando se pierde el sentido de la igualdad, sino también cuando se radicaliza el sentido de la igualdad extrema, y cuando cada uno quiere ser igual que aquellos a quienes escogió para gobernar. A partir del momento en que esto ocurre, el pueblo ya no podrá soportar el poder que él mismo confía a otros, y querrá hacer todo por sí mismo, deliberar y ejecutar en lugar del senado y de los magistrados, y despojar de sus funciones a todos los jueces.

En estas condiciones, la virtud en la República deja de existir. El pueblo, al querer ejercer las funciones de los magistrados, deja de respetarlos. Las deliberaciones del Senado carecen de peso y, por consiguiente, no se tienen consideraciones para con los senadores ni para con los viejos. Y si no se respeta a los viejos, tampoco se respetará a los padres, no se tendrá deferencia para con los maridos, ni sumisión para con los amos. A todos les gustará esta licencia: el peso del mando fatigará, como el de la obediencia. Las mujeres, los niños, los esclavos no tendrán sumisión ante nadie. Y las buenas costumbres, el amor al orden y la virtud, desaparecerán. (más…)

HOMBRES MUY RAROS: TENÍAN HUMANIDAD, por Montesquieu (I)

Categoría: DEMOSOFÍA — May 9, 2012 @ 9:39 pm

“Amaban a sus mujeres, que los querían entrañablemente. Todo su esmero lo cifraban en criar a sus hijos en la práctica de la virtud. Hacíanles particularmente palpable que siempre el interés de los particulares se halla en el común interés; que quien de él se quiere separar, se quiere perder; que no es la virtud cosa que cueste afanes; que no la hemos de mirar como un penoso ejercicio, y que la justicia con los demás es caridad consigo mismo”.

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Ya has visto, Mirza querido, cómo su propia perversidad acabó con los trogloditas y fueron víctimas de su injusticia. Sólo quedaron dos familias, de tantas como eran, que evitaron las desgracias de la nación.

¿POR QUÉ ES TAN RARA LA RECTITUD DE CORAZÓN?

Había en el país dos hombres muy raros que tenían humanidad, conocían la justicia, tenían apego a la virtud, y no menos estrechamente unidos por la rectitud de su corazón que por lo estragado del de los otros; eran testigos de la general desolación.

Con recíproco celo se afanaban por el interés uno de otro; no tenían otras contiendas que las de una tierna y cariñosa amistad provenían; y en el rincón más remoto del país, separados de sus paisanos, que no eran dignos de su presencia, vivían serena y feliz vida, y parecía que cultivada la tierra por tan virtuosas manos daba espontáneamente frutos.

Hay que recordar al hombre el camino olvidado hacia su propia humanidad.

Amaban a sus mujeres, que los querían entrañablemente. Todo su esmero lo cifraban en criar a sus hijos en la práctica de la virtud. Sin cesar les contaban las desventuras de sus paisanos, poniéndoles a la vista su funesto ejemplo; hacíanles particularmente palpable que siempre el interés de los particulares se halla en el común interés; que quien de él se quiere separar, se quiere perder; que no es la virtud cosa que cueste afanes; que no la hemos de mirar como un penoso ejercicio, y que la justicia con los demás es caridad consigo mismo. (más…)

LA DEMOCRACIA O SOBERANÍA DEL PUEBLO NO ES UNA UTOPÍA, por Jesús Nava

Categoría: SANTO Y SEÑA — April 30, 2012 @ 12:30 pm

“No hay nada que la voluntad humana desespere de lograr por medio de la libre acción del poder colectivo de los individuos” (Tocqueville). 

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Animamos a todos los demócratas, es decir, a cuantos anhelan un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, a que aparquen temporalmente sus preferencias políticas o simpatías partidarias, y se unan a nosotros -o nos permitan unirnos a ellos, pues tanto monta, monta tanto- para trabajar por la democracia que España nunca ha tenido y que, hoy, podría conseguirse, pacífica y civilizadamente, sin convulsiones de ningún tipo y en medio del alborozo general con que sería recibida la libertad.

Busto de Alexis de Tocqueville.

Si una asociación política de ciudadanos -que no se preste a ser otro apéndice del Estado oligárquico, a servir de plataforma para ninguna personalidad o a convertirse en correa de transmisión de ninguna ideología obsoleta- logra comprender con claridad, y extender suficientemente en la sociedad civil, la idea de que no tenemos democracia, sino partitocracia; de que no elegimos a nuestros representantes, sino que los eligen los aparatos de los partidos para que nosotros nos limitemos a votarlos; de que el parlamento no legisla en beneficio de los ciudadanos, sino contra ellos, puesto que no los representan realmente; de que no hay separación de poderes, como aconsejaba Montesquieu, para que se vigilen mutuamente y se prevenga o corrija la corrupción en el Estado, sino que actúan por consenso o cambalache repartiéndose el botín en proporción a los votos obtenidos en elecciones fraudulentas; de que nunca -gobierne la izquierda o gobierne la derecha- tendremos, con la actual Constitución partitocrática, un gobierno democrático, sino siempre un gobierno de partido instalado en la demagogia y la retórica de izquierdas o de derechas; etcétera… (más…)

EL BUEN MINISTRO, por Nicolás Maquiavelo

Categoría: ABECÉ DE LA DEMOCRACIA — April 25, 2012 @ 5:57 pm

“En un Estado corrompido por los partidos, la mínima cosa se reduce, entre los ministros, a una competencia. Publícanse los secretos; y así, tanto el bien como el mal, reciben favores y desfavores; los buenos, como los malos, son igualmente lastimados. Nadie cumple con su deber. Guárdese el ministro de los partidos, ya astutos, ya audaces, porque si al comienzo parecen buenos, luego, tratándose, resultan difíciles y terminan siendo perjudiciales”.

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Aquello que hace que un ministro sea maravilloso es la solicitud, la prudencia, la grandeza de alma, el buen ordenamiento del gobierno.

Si el ministro no aconsejare a su príncipe las cosas útiles, sin miramientos, faltaría a su deber.

Quien aconseja a un príncipe ha de tomar moderadamente las cosas y ninguna por su propia cuenta, diciendo su opinión sin apasionamiento; y asimismo sin apasionamiento y con modestia ha de defenderla, de modo que el príncipe si la aceptare, lo haga gustoso y no pareciendo que fuese arrastrado a ello por la inoportunidad de su consejero.

El ministro deberá defender su opinión con razones, sin querer usar autoridad o fuerza.

El ministro deberá conocer los males con anticipación para no dejarlos crecer, o bien deberá en tal modo prepararse que, una vez crecidos, no le acarrearen agravio.

Un ministro debe seguir adelante minuciosamente, solícitamente y sin miramientos.

El buen ministro no se siente amedrentado por ninguna empresa en la que él reconozca el bien público.

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PRINCIPIOS Y PREJUICIOS DE THOMAS JEFFERSON, por Gabriel Jackson

Categoría: PERFILES — April 21, 2012 @ 8:27 pm

«Thomas Jefferson (1743-1826) deseaba ser recordado especialmente por tres de sus numerosas contribuciones a los nuevos EEUU: la redacción de la Declaración de Independencia de 1776, el Estatuto de Libertad Religiosa del Estado de Virginia y la fundación de la Universidad de Virginia. Pensaba que las mujeres habían de quedar confinadas a la realización de labores domésticas y familiares y no debían participar en debates políticos; y que la esclavitud era una institución abominable que debía ser abolida, y que previsiblemente lo sería, en un futuro no demasiado lejano. Pero también que los blancos eran superiores mentalmente en algún grado a los negros y que la emancipación habría de ir acompañada del «traslado» a algún otro territorio diferente de los EEUU. Centenares de habitantes de Virginia sabían que Jefferson había tenido hijos con una criada mulata y que situaciones familiares como la suya no eran en absoluto inhabituales en el sur de EEUU en aquella época. Para Jefferson se habían producido en realidad dos revoluciones: la de 1776, por la independencia, y la de 1800, que había impedido que los federalistas convirtieran a los nuevos EEUU en una monarquía al estilo británico o una república dominada por la rica minoría conservadora. Él prefería abrir el gobierno a aquellos que abrazaban la energía y el espíritu de la gente corriente. Su definición de respetabilidad no era oligárquica. Durante gran parte de la década de 1790, hombres de origen humilde pasaron a ser políticamente activos. Estas personas encarnaban el movimiento jeffersoniano».

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Thomas Jefferson (1743-1826) deseaba ser recordado especialmente por tres de sus numerosas contribuciones a los nuevos Estados Unidos: la redacción de la Declaración de Independencia de 1776, el Estatuto de Libertad Religiosa del Estado de Virginia y la fundación de la Universidad de Virginia. Millones de otros estadounidenses lo han ensalzado por la compra del territorio de Luisiana a Napoleón Bonaparte, lo que abrió la totalidad de los valles fluviales del Misisipí y el Misuri a los asentamientos estadounidenses; por la espléndida arquitectura y los jardines de Monticello, la residencia que se construyó en un hermoso paraje boscoso; por diversas mejoras técnicas de las herramientas agrícolas y domésticas, así como por su extraordinario conocimiento de las plantas y de las innovaciones científicas del siglo XVIII; por sus aptitudes como violinista; y por su fundación del partido Democrático-Republicano, el primer partido político de cualquier país que concedió representación directa a granjeros (varones) económicamente modestos y a trabajadores urbanos y domésticos. (más…)

¡AY DEL QUE SE SALGA DE LA FILA!, por Ludwig Harig

Categoría: TRIBUNA LIBRE — April 17, 2012 @ 7:04 pm

“Estos jóvenes aprenderán a pensar como alemanes y a actuar como alemanes. Los niños pasarán de las agrupaciones infantiles a las Juventudes hitlerianas, allí nos los quedaremos otros cuatro años y no será para devolverlos después a quienes se dedican desde antiguo a recrear clases y categorías sociales, sino para hacerles ingresar de inmediato en el Partido o en el Frente de Trabajadores, en las formaciones de asalto, las SA, o en las de élite, las SS, en las motorizadas de la NSKK, etc. Si aún no salieren convertidos en nacionalsocialistas de la cabeza a los pies, ingresarán en el Servicio de Trabajo Social obligatorio para pulirlos allí durante otros seis o siete meses. Y en el supuesto de que a alguno que otro le quedara todavía un resquicio de conciencia de clase o de orgullo social, será el Ejército el encargado de extirpárselo. Y después, para que no puedan sufrir una recaída, los haremos ingresar de nuevo en las SA, las SS, etc. Ya no se verán libres durante toda su vida.” (Adolf Hitler, Völkischer Beobachter, 1938)

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Después del primer proceso por crímenes de guerra estuve a punto de conseguir que padre mantuviera conmigo una conversación sobre los crímenes del Estado nazi.

-No- me contestó, -no quiero hablar de eso porque yo no sabía nada.

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Siguió argumentando que cuando él iba a la escuela aún les enseñaban a respetar la ley y el orden, que él había luchado bajo las órdenes del káiser cuando aún era honorable conducir a una patrulla por el campo de batalla, que durante años no había hecho otra cosa que trabajar,  pagar sus impuestos y no cometer ningún delito y ahora, de repente, pretendían que él se sintiera culpable de unos crímenes que habían cometido otros. (más…)