Mundo Libre Digital

"Para que una nación ame la libertad basta con que la conozca, y para que sea libre basta con que lo desee". Lafayette

LOS ENGAÑOS DEL PODER Y DE LA CULTURA, por Baruch de Spinoza

Categoría: ABECÉ DE LA DEMOCRACIA — January 25, 2012 @ 9:48 pm

“Quizá lo que acabo de escribir, sea recibido con una sonrisa por parte de aquellos que sólo aplican a la plebe los vicios inherentes a todos los mortales. Pero lo cierto es que la naturaleza es una y la misma en todos. Sin embargo, nos dejamos engañar por el poder y la cultura, y de ahí que digamos a menudo, ante dos que hacen lo mismo, que éste lo puede hacer impunemente y aquél no; no porque sea distinta la acción, sino quien la ejecuta. Lo característico de quienes mandan es la soberbia. Su arrogancia, no obstante, está revestida de fastuosidad, de lujo y de prodigalidad, de cierto encanto en los vicios, de cierta cultura en la necedad y de cierta elegancia en la indecencia. De ahí que, aunque sus vicios resultan repugnantes y vergonzosos, cuando se los considera uno por uno, que es como más destacan, parecen dignos y hermosos a los inexpertos e ignorantes”.

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Para que esto se entienda mejor, hay que advertir que los hijos no son herederos de sus padres por derecho natural, sino por derecho civil, puesto que sólo en virtud del poder de la sociedad es posible que cada particular sea dueño de algunos bienes. Por eso, el mismo poder o derecho que da validez a la voluntad de alguien que dispone de sus bienes, hace que esa misma voluntad siga teniendo validez después de su muerte, mientras subsista la sociedad.

LOS HOMBRES DOTADOS DE RAZÓN JAMÁS RENUNCIAN A SU DERECHO NATURAL HASTA EL PUNTO DE SER TRATADOS COMO GANADO

Ahora bien, la condición del rey es totalmente otra, ya que la voluntad del rey [en un Estado monárquico] es el mismo derecho civil y el rey es la misma sociedad. Muerto, pues, el rey, ha muerto en cierta medida la sociedad, y el estado político retorna al estado natural. Por tanto, el poder supremo vuelve, por un movimiento natural, a la multitud y ésta, por consiguiente, tiene el derecho de dar nuevas leyes y de abrogar las viejas. Está, pues, claro que nadie sucede con derecho al rey, fuera de aquél que la multitud elija por sucesor [...]

El banquete de los dioses, por Frans Floris de Vriendt. Los ignorantes ven cierto encanto en los vicios, cierta cultura en la necedad y hasta cierta elegancia en la indecencia de los poderosos.

Esto podríamos deducirlo, además, del hecho de que la espada o derecho del rey es, en realidad, la voluntad de la misma multitud o de su parte más fuerte; o también del hecho de que los hombres, dotados de razón, nunca renuncian a su derecho hasta el punto de que dejen de ser hombres y sean tratados como ganado.

Por lo demás, nadie puede transferir a otro el derecho de religión o de rendir culto a Dios. Pero, como este tema lo hemos tratado minuciosamente en los dos últimos capítulos del Tratado teológico-político, es superfluo repetirlo aquí.

Sólo me queda señalar que yo entiendo aquí por Estado monárquico aquel que es instituido por una multitud libre, por ser la única a la que todo esto puede ser útil. Pues una multitud habituada a otra forma de Estado no podrá suprimir los fundamentos tradicionales de su Estado y cambiar toda su estructura, sin gran peligro de su propia ruina. (más…)

LA RELIGIÓN POLÍTICA DE LA NACIÓN, por Abraham Lincoln

Categoría: ABECÉ DE LA DEMOCRACIA — January 15, 2012 @ 6:00 pm

“El más fuerte bastión de cualquier gobierno puede quebrarse y destruirse; me refiero a la adhesión del pueblo. Cuando se permita a la parte corrompida de la población reunirse en grupos de cientos y miles, y quemar iglesias, arrasar y saquear almacenes, arrojar imprentas al río, disparar a los editores y colgar y quemar personas que les resulten odiosas a placer y con impunidad, este gobierno no podrá durar. Por tales cosas, los sentimientos de los mejores ciudadanos resultarán más o menos alienados respecto al gobierno, y así quedará sin amigos, o con muy pocos, y demasiado débiles  para que su amistad sea eficaz. En tal momento y bajo tales circunstancias, hombres de suficiente talento y ambición no desaprovecharán la oportunidad de dar el golpe”.

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Si la destrucción es nuestra suerte, nosotros mismos habremos de ser sus autores y quienes la llevemos a cabo. Como nación de hombres libres, viviremos en todas las épocas o moriremos por suicidio. Espero ser suficientemente cauteloso, pero, si no lo soy, hay, incluso ahora, algo de mal augurio entre nosotros. Me refiero a la creciente falta de respeto por la ley que invade el país; a la pujante disposición a las pasiones salvajes y furiosas sustituyan al sobrio juicio de los tribunales, y las masas, peores que salvajes, a los ministros ejecutivos de la justicia.

UN GOBIERNO QUE TOLERA LA VIOLENCIA, PERDERÁ LA ADHESIÓN DEL PUEBLO.

Relatos de ultrajes cometidos por las masas forman las noticias de cada día en nuestra época. Sería tan tedioso como inútil recontar todos sus horrores. Los que han ocurrido en el Estado de Misisipí, y en Saint Louis, son tal vez los más peligrosos por su ejemplo y los más repulsivos para la humanidad. En el caso de Misisipí, comenzaron por colgar a los jugadores habituales. Así, se sucedieron los colgamientos, de los jugadores a los negros, de los negros a los ciudadanos blancos y de éstos a los forasteros; hasta que se vieron hombres muertos balanceándose literalmente de las ramas de los árboles en cada vereda del camino, y en número casi suficiente para rivalizar con el nativo musgo español del país, como colgaduras del bosque.

Cuando se permita a la parte corrompida de la población quemar iglesias, arrasar y saquear, disparar a los editores y colgar y quemar personas que les resulten odiosas, con impunidad, el gobierno no podrá durar.

Fijaos luego en esa sobrecogedora escena en Saint Louis. Allí sólo se sacrificó a una víctima. Su historia es muy breve y tal vez sea la más trágica en su especie que haya sido presenciada en la vida real. Un hombre mulato, llamado McIntosh, fue apresado en la calle, arrastrado hasta los suburbios de la ciudad, encadenado a un árbol y quemado hasta la muerte; sólo una hora antes había sido un hombre libre que atendía su negocio, en paz con el mundo.

Pero tal vez estéis dispuestos a preguntar: “¿Qué tiene esto que ver con la perpetuación de nuestras instituciones políticas?” Respondo: tiene mucho que ver con ello. Sus consecuencias directas, relativamente hablando, no son sino un mal menor, y gran parte de su peligro consiste en la propensión de nuestro ánimo a considerar sus consecuencias directas como las únicas. Pero el ejemplo, en cada caso, era temible. Cuando a los hombres se les mete hoy en la cabeza colgar a jugadores o quemar asesinos, deberían recordar que, en la confusión que acompaña por lo general a tales transacciones, resultará tan probable que cuelguen o quemen a alguien que no es un jugador ni a un asesino como a quien lo sea, y que, actuando según el ejemplo que dan, la masa de mañana cuelgue o queme equivocadamente a algunos de ellos.  (más…)

¿UNA NUEVA ESPECIE DE FRUTAL?, por Antón de San Justo

Categoría: TRIBUNA LIBRE — December 28, 2011 @ 10:05 am

“Según se dice, coexisten dos variedades de republicanos: unos son ortodoxos, nostálgicos y viscerales y los otros heterodoxos, modernos y racionales. Debe ser cierto, pues la antitética división de opiniones tradicional en ese gremio sobrevino, muy acrecentada, tras el pintoresco acto reseñado. También había unos pocos republicanos informados. Estos pensaron que algunos de los frutos pregonados en la charla tan teatralmente, ya hacía mucho tiempo que estaban recolectados… y se habían desaprovechado”.

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Cuarenta y ocho horas antes de conmemorarse el setenta y seis aniversario de la II República Parlamentaria Española se celebró un inusitado acto iconoclasta en el histórico salón principal del Ateneo de Madrid.

Antonio García-Trevijano Forte.

Habló don Antonio García Trevijano, quien, para sus adictos, es el Mesías y pontífice máximo del republicanismo español, europeo y universal.

Como es consustancial en él, se mostró imperioso, desabrido, irascible y encantado de haberse conocido; y aunque hizo gala de su legendaria memoria, no llegó al punto de recordar sus célebres aventuras guineanas.

Criticó las lacras y vicios de los sistemas parlamentarios y la irremediable corrupción de su inherente partitocracia; y analizó las razones del fracaso de las anteriores experiencias republicanas españolas -entre ellos, la sumisión al Parlamento de los otros poderes del Estado-.

A continuación subrayó las determinantes virtudes y potencial aglutinador de la República Constitucional. Aprovechó la ocasión para anunciar un diccionario republicano específico, y deslumbró a sus parroquianos con su vasta sapiencia lingüística.

Esos fieles creen que es providencial su hallazgo de una nueva acepción de la palabra mónada para denominar el distrito electoral unipersonal, que será la circunscripción básica en los comicios de la República Constitucional. (Deben suponer que su instauración está cercana, debido a que otra asociación, de las incontables que piden la unión de los republicanos estrictamente ortodoxos, ya ha proclamado los Estados Generales y el período constituyente). (más…)

CANTO A LA LIBERTAD, por Labordeta

Categoría: DEMOSOFÍA — December 21, 2011 @ 2:52 am

“Habrá un día en que todos, al levantar la vista, veremos una tierra que ponga libertad.” LABORDETA

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Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
Hermano, aquí mi mano,
será tuya mi frente,
y tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la libertad.
Haremos el camino
en un mismo trazado,
uniendo nuestros hombros
para así levantar
a aquellos que cayeron
gritando libertad.

(más…)

UNA REVOLUCIÓN DE MENTES Y CORAZONES, por Václav Havel

Categoría: ABECÉ DE LA DEMOCRACIA — December 21, 2011 @ 12:42 am

“Me pregunta usted por mi credo político. Me opongo a toda idea fija, porque considero las ideas fijas como uno de los fenómenos comunes más peligrosos. Y por tanto me opongo también al fundamentalismo y dogmatismo de mercado, por lo que me merezco entre los “amargados” el sambenito de izquierdista. La ley del beneficio no garantiza nada coherente por sí mismo. O bien consigo convencer a la ciudadanía de que mi opinión minoritaria tiene sentido y me gano su confianza, o bien seguiré mis propios criterios y no me ofenderé. Aún podría formular mi “credo” de una manera distinta: creo que el orden moral es superior al orden legal, político y económico, y que estos órdenes deberían surgir de aquél y no buscar tretas para ver cómo pueden prescindir de su imperativo. Y que este orden moral tiene su anclaje metafísico en lo infinito y la eternidad. Aún hoy creo y sigo creyendo de forma aún más apremiante que hace falta una revolución de mentes y corazones, una especie de despertar general del ser humano y la salida del declive de una civilización autodestructiva”. 

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-Ya hemos hablado de los llamados políticos apolíticos. El primero en usar el término, que yo sepa, fue el presidente Masaryk, quien en su etapa se refería a los diversos tipos de iniciativas cívicas o públicas en beneficio del prójimo. Ya ha explicado usted muchas veces en qué circunstancias y cuándo usó esta expresión. Sin embargo, aún se le reprocha su “política apolítica”. Evidentemente, con eso se entiende una especie de ensoñación irrealizable, la invención de algo nuevo, poca confianza en los partidos políticos y los procedimientos corrientes, una especie de moralización y quién sabe qué más. ¿Podría resumir en unas cuantas frases su credo político?

Václav Havel

La cuestión es a qué se refieren todos esos procedimientos corrientes. Tengo la desagradable sensación de que en el fondo se trata de una ideologización de la mediocridad, de lo prosaico, de la banalidad. Es como si el ideal del comportamiento corriente fuera la adaptación al statu quo, sea cual sea, porque el hecho de que la mayoría tienda a aceptarlo significa que es bueno en sí mismo. Al mismo tiempo, se trata de un rechazo al pensamiento independiente y sobre todo a la voluntad de sacrificar algo por unos ideales o arriesgar lo que sea.

El comportamiento mayoritario durante la “normalización” de los años setenta y ochenta, es decir, cuando la gente fingía que estaba de acuerdo con el sistema a cambio de poder disfrutar de su pequeña felicidad doméstica, se convierte aquí en ideal, y todo lo que se desvíe de esta fórmula es objeto de burla. De ahí que se rechazara a los disidentes. Ellos no se comportaban como la mayoría, estaban dispuestos a decir en voz alta la verdad y de ese modo mantener la continuidad del pensamiento libre, sin especular con el éxito sino arriesgándose al sacrifico y la pérdida. ¡Y esta desviación respecto del comportamiento normal no se perdona! (más…)

LA REPÚBLICA CON QUE YO SUEÑO, por Václav Havel

Categoría: ABECÉ DE LA DEMOCRACIA — December 21, 2011 @ 12:41 am

“Sería una imprudencia considerar la triste herencia de los últimos cuarenta años como algo ajeno, algo que hemos heredado de un pariente lejano. Al contrario, debemos aceptarla como algo que perpetramos contra nosotros mismos. Sería imposible culpar únicamente a los gobernantes anteriores, no sólo porque esa actitud contradiría la verdad, sino también porque así se podría debilitar el deber que hoy apela a todos y cada uno de nosotros, es decir, el deber de actuar independiente, libre, prudente y rápidamente. No nos equivoquemos: el mejor gobierno, el mejor parlamento y el mejor presidente no podrán solos con ello. Y sería absolutamente injusto esperar tan sólo de ellos la mejora general. No olvidemos que la libertad y la democracia significan participación y, por tanto, la responsabilidad de todos.”

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Queridos compatriotas:

Durante cuarenta años han estado escuchando por boca de mis antecesores siempre lo mismo con diversas variantes: lo que prospera nuestro país, los millones de toneladas de acero que hemos producido, lo felices que somos todos, lo que confiamos en nuestro gobierno y las hermosas perspectivas que se abren ante nosotros.

LO PEOR PARA UN PAÍS ES VIVIR EN UN ESTADO MORAL DEPRAVADO

Supongo que no me han propuesto para este cargo para que yo también les mienta. Nuestro país no progresa. El gran potencial espiritual y creador de nuestros pueblos no se aprovecha de forma razonable. El Estado, que se denomina a sí mismo Estado de obreros, en realidad los humilla y los explota. El país, que en otro tiempo podía enorgullecerse del nivel de educación de su pueblo, invierte en ella tan poco que que actualmente figura en el puesto setenta y dos del mundo.

El escritor y disidente Václav Havel, protagonista de la transición en Checoslovaquia, llegó a ser presidente tras la caída del comunismo.

Hemos deteriorado la tierra, los ríos y los bosques que nos habían legado nuestros antepasados, y hoy día tenemos el peor medio ambiente de toda Europa. Los ancianos mueren en nuestro país antes que en la mayoría de los países europeos.

Pero ni siquiera esto es lo más grave. Lo peor es que vivimos en un ambiente moral depravado. Estamos moralmente enfermos, pues nos hemos acostumbrado a decir una cosa cuando pensamos otra diferente. Hemos aprendido a no creer en nada, a no prestar atención a los demás y a ocuparnos solamente de nuestra persona. (más…)

LA LIBERTAD O EL PROBLEMA VITAL DEL PORVENIR, por John Stuart Mill

Categoría: ABECÉ DE LA DEMOCRACIA — December 19, 2011 @ 8:37 pm

“Llegó un momento en la marcha de las cosas humanas, en que los hombres cesaron de considerar como una necesidad de la Naturaleza el que sus gobernantes fuesen un poder independiente con intereses opuestos a los suyos. Les pareció mucho mejor que los diversos magistrados del Estado fuesen defensores o delegados suyos, revocables a voluntad. Pareció que sólo de esta manera la humanidad podría tener la seguridad completa de que no se abusaría jamás, en perjuicio suyo, de los poderes del gobierno. Lo que hacía falta ahora era que los gobernantes se identificasen con el pueblo; que su interés y su voluntad fuesen el interés y la voluntad de la nación. La nación no tenía necesidad ninguna de ser protegida contra su propia voluntad. No había que temer que ella misma se tiranizase. Pero se llegó a pensar que la voluntad del pueblo significa, en realidad, la voluntad de la porción más numerosa y activa del pueblo, de la mayoría, o de aquellos que consiguieron hacerse aceptar como tal mayoría. Por consiguiente, el pueblo puede desear oprimir a una parte de sí mismo, y contra él son tan útiles las precauciones como contra cualquier otro abuso del poder. La tiranía de la mayoría se incluye ya dentro de las especulaciones políticas como uno de esos males contra los que la sociedad debe mantenerse en guardia.”

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El objeto de este ensayo no es el llamado libre albedrío, que con tanto desacierto se suele oponer a la denominada —impropiamente— doctrina de la necesidad filosófica, sino la libertad social o civil, es decir, la naturaleza y límites del poder que puede ser ejercido legítimamente por la sociedad sobre el individuo: cuestión raras veces planteada y, en general, poco tratada, pero que con su presencia latente influye mucho sobre las controversias prácticas de nuestra época y que probablemente se hará reconocer en breve como el problema vital del porvenir.

LA LUCHA CONTRA LA TIRANÍA GUBERNAMENTAL SE BASA EN EL RECONOCIMIENTO DE LAS LIBERTADES O DERECHOS POLÍTICOS, Y EN LOS FRENOS CONSTITUCIONALES AL PODER EJECUTIVO

Lejos de ser una novedad, en cierto sentido viene dividiendo a la humanidad casi desde los tiempos más remotos; pero hoy, en la era de progreso en que acaban de entrar los grupos más civilizados de la especie humana, esta cuestión se presenta bajo formas nuevas y requiere ser tratada de modo diferente y más fundamental.

La lucha entre la libertad y la autoridad es el rasgo más saliente de las épocas históricas que nos son más familiares en las historias de Grecia, Roma e Inglaterra. Pero, en aquellos tiempos, la disputa se producía entre los individuos, o determinadas clases de individuos, y el gobierno. Se entendía por libertad la protección contra la tiranía de los gobernantes políticos. Éstos —excepto en algunas ciudades democráticas de Grecia—, aparecían en una posición necesariamente antagónica del pueblo que gobernaban.

Antiguamente, por lo general, el gobierno estaba ejercido por un hombre, una tribu, o una casta, que hacían emanar su autoridad del derecho de conquista o de sucesión, pero en ningún caso provenía del consentimiento de los gobernados, los cuales no osaban, no deseaban quizá, discutir dicha supremacía, por muchas precauciones que se tomaran contra su ejercicio opresivo. El poder de los gobernantes era considerado como algo necesario, pero también como algo peligroso: como un arma que los gobernantes tratarían de emplear contra sus súbditos no menos que contra los enemigos exteriores. (más…)

LA NUEVA SUBVERSIÓN DEL CAMPO, por Andrés Pérez

Categoría: TRIBUNA LIBRE — December 18, 2011 @ 2:34 pm

“En una Francia en plena revolución conservadora, existe una red de pueblos y zonas rurales donde jóvenes procedentes de las grandes ciudades, en su mayoría superdiplomados y eficaces, han decidido que otra vida es posible. Se retiran del mercado de trabajo, salen del consumismo, crean asociaciones y cooperativas que les sirven de paraguas frente a la Policía o el fisco y, así, restauran servicios por vía autogestionaria. Al hacerlo, se ganan la simpatía de los abuelos abandonados en aldeas dejadas de la mano del Estado. Son pueblos auténticos que a punto han estado de quedar abandonados. La llegada de jóvenes alter-globalistas con proyectos profesionales solidarios y con niños les han dado una nueva vida. Sólo 300 almas, una escuela que fue salvada por los pelos y ahora crece en alumnos. Sólo 300 vecinos, pero también cuatro asociaciones culturales que crean desde óperas contemporáneas hasta libros incunables de materiales biológicos. Sólo 300 almas, pero también varias empresas de lo que se llama, en Francia, desde finales de los años noventa “el tercer sector”: sociedades formalmente privadas, pero que no buscan generar dividendos sino crear plusvalía social.”

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¿Meterá Nicolas Sarkozy a esta mula en la cárcel? ¿Será acusada de “terrorismo”, como lo fue el intelectual Julien Coupat? La idea puede parecer descabellada, pero no lo es. Marushka, igual que todas las mulas y caballos de tiro de este pueblo de montaña del centro de Francia, es sospechosa. No lleva herraduras, porque los humanos con quienes trabaja son ecologistas libertarios y piensan que así está más sana. Y, colmo de lo insoportable: con pezuñas descalzas, Marushka y sus amigas trabajan fuera de la economía de mercado y restauran servicios públicos en uno de los pueblos de la Francia neorrural.

Jóvenes superdiplomados y eficaces han decidido que otra vida es posible

Casi todos los nombres de équidos, humanos o lugares de este reportaje han sido camuflados para ocultar su identidad. En una Francia en plena revolución conservadora, existe una red de pueblos y zonas rurales donde jóvenes procedentes de las grandes ciudades, en su mayoría superdiplomados y eficaces, han decidido que otra vida es posible.

Se retiran del mercado de trabajo, salen del consumismo, crean asociaciones y cooperativas que les sirven de paraguas frente a la Policía o el fisco y, así, restauran servicios por vía autogestionaria. Al hacerlo, se ganan la simpatía de los abuelos abandonados en aldeas dejadas de la mano del Estado.

Eso es lo que hicieron hace unos años Julien Coupat y sus amigos en Tarnac, aldea mesetaria del centro de Francia. Equipados con diplomas elitistas de París, compraron una granja, reabrieron una tienda de ultramarinos y empezaron a rendir servicios gratuitos a los abueletes del pueblo semivacío. (más…)